Abucheos y aplausos para Brian De Palma
Passion, la nueva película del director de Scarface, no convence al público ni a la crítica durante su presentación en el Festival de Venecia.
El siglo XXI no viene tratando bien al genial Brian De Palma, que, a excepción de La dalia negra, no ha producido una película interesante en los últimos doce años. A pesar de estos antecedentes, el público y los críticos esperan con ansias cada nuevo trabajo del director norteamericano, con la esperanza de que el de Nueva Jersey reencuentre aquel toque especial que caracterizó a sus grandes films de los 70 y 80: Scarface, Doble de cuerpo, Vestida para matar y Carrie, entre muchos otros. Esto explica el entusiasmo de aquellos que concurrieron este viernes al estreno de Passion, su nuevo largometraje, en el Festival de Venecia. Lamentablemente, De Palma parece haber vuelto a desilusionar a los cinéfilos que lo señalan como el mejor alumno de Alfred Hitchcock. Aplausos y abucheos se escucharon al final de la proyección del thriller lésbico protagonizado Rachel McAdams y Noomi Rapace. No todas las voces fueron lapidariamente críticas, pero en virtud de las reseñas publicadas por los principales medios especializados, pocos son quienes se animaron a defender con convicción esta obra.
Passion es la remake del film francés Crime d’amour (2010), un thriller psicológico que se centra en la enfermiza relación –marcada por la traición, la sed de venganza y el sexo- entre una alta ejecutiva y una joven empleada.



